Temprana
asimetría: desde la microfísica a la historia, desde el quark
hasta el reino del hombre --que lo es de las sombras--, de punta a cabo,
pues, gusta de madrugar lo anómalo, la desproporción, la
avería, el defecto de fábrica. Y puede incluso que sea todavía
más precoz --previo al comienzo-- ese vicio universal de origen.
Además de explicar en su raíz el modo (deplorable) de ser
de lo que hay, tal vez también da cuenta del hecho de haber
algo, y no lo suyo, lo debido: nada, que no precisa explicación
ni teodicea. Tal vez ahí --un lugar no indicable-- se inicia
la negra estirpe de violadores del silencio. (Con este matiz, y quizá
decisivo: todo silencio posterior merece ser violado. Por su naturaleza
sucedánea, por su condición de simulacro.)
Volver
a texto